jueves

el generito

ayer me costó dormirme, me quedé leyendo el canto v de los lusiadas.
alli deberé escribir una monografía sobre admastor, el monstruo africano...
a mí me gusta mucho los lusiadas porque es la historia de un viaje marítimo, como simbad el marino, que a mí me contaban cuando era chica.
leer algo parecido a simbad el marino es como dormir en una cuna o tener cinco años.
tanto es así que este libro fue una puerta al pasado y a través de esas palabras: zoco, azaroso, hazaña, llegó el pasado, recuerdos, recuerdos y recuerdos uno tras otro, antes de dormir empecé a recordar y recordar y recordar como un viejo que vive en su infancia.
todo empezó en la vianda. introduje abruptamente una anécdota que no tenía relación con lo que hablábamos -algo laboral- pero se relacionaba con el tema de la vianda,
algo tonto, en primer año de la secundaria una compañera, poolifroni, no le gustaba salir del aula en el recreo y queria comer facturas, entonces me decia si vas a comprarme una bola de fraile, te doy veinticinco centavos -que era lo qeu costaba la bola de fraile, yo aceptaba y le compraba la bola de fraile y probablemente me compraba una factura con esos veinticicno centavos, qué extraño es esto.
por qué ella me lo pedía a mí. qué percibía en mí que estaba dispuesta a hacerle el servicio y a aceptar un intercambio tan bizarro...probablemente percibía que me gustaban las facturas.
después, más recuerdos. como esta palabra: el generito.
una palabra qeu usaron mis tías para hablar de la tela de jean que compró mi mamá para hacernos un jardinero.
fue la primera vez que vi la tela de jean en mi vida
nunca antes había visto el jean de cerca, tocarlo, ver su trama y textura.
verlo doblado, saber que esos metros y metros se convertirían en un jardinero. me parecía algo imposible. realmente me pareció que el generito era enorme, y que eso iba a sobrar, que daba para hacer cuatro jardineros, no dos...
y también pude percibir que ese jean no era el mismo que el pantalón de jean, o sea, el jean propiamene dicho. o sea, pude percibir qeu con esa tela de jean se podía hacer un jardinero infantil, pero no se podía hacer un jean de verdad. percibí que era un jean de verano, un jean que casi casi no era un jean.