viernes

de pronto todo se vuelve serio. quería entregar la monografía en las jornadas de liteartura latinoamericana, y como había varios compañeros míos que exponían sus proyectos de literatura latinoamericana, me quedé. se habló de la guerra civil español y los exiliados en ba, de la guerra del chaco. todo era nuevo y apasionante. los temas me consumían la mente, incluso lo que para cualqueir ser humano parecía aburrido. la cabeza iba a mil, adentro de una seccion muy chica del departamento de literatura argentina... al salir, tenía que ir a la verdulería y a devolver una película, por un lado la emoción de por fin haber entragado la monografía con la garantia de la profesora de que me la corregiria para la semana que viene, por otro lado, la realidad de la calle, tan diferente. me sentí expulsada de ese minúsuclo espacio que con tanta fuerza me había atraído, la sensación de estar volando como un meteorito expulsado de la fuerza e gravedad hacia... la nada, al pasar cuadras y cuadras volví a reflexionar en estos espacios tan aislados, tan diferentes a todo que son las bibliotecas. en los trabajos que expusieron los compañeros había horas de trabajos solitarios con los que nos habían deleitado, mostrándonos las orillas de un trabajo descomunal, que de hecho, en las salas contiguas ejem, otros profesores en silencio llevaban a cabo, reflexionando con las biromes en las comisuras de los labios, con exclamacióones de contentos al hallar algo que se sumaba a la lista de cosas que se condecían con sus jipótesis, o craneando alguna nueva idea a partir de ciertas contradicciones o curiosas apariciones en esos textos amarillos que nunca fueron nuevos... la pasión -femenina en su mayor parte- otra vez se me apareció como una droga terrible, terrible porque no importab su contenido, tan solo su consumo, porque quien hace la diferencia entre un nerd que estudia la edad de oro española, o el camino de la gramática... luego de cuadras y cuadras volví a esa prregunta, por qué o cómo, en cuántos países del mundo la gente se dedica a esto y por qué seremos nosotros los mayores depositarios de esta drooga malefica. no es acaso lo que nos ha deparado el capitalismo, ser mentes pensantes, o acaso sentimos que es una deuda hacia una generación perdida que no pudo pensar... debo continuar después