jueves

Oh Dios

¿Cómo retomé mi religión heredada?

Ya hablé de mis sentimientos religiosos infantiles.
Pero estos sentimientos los han tenido todos los niños
que fueron educados en la religión.

No será una simple actitud combativa, adolescente, aferrarme a Dios.
Al aferrarme a Dios también me aferro a la Iglesia...
La Iglesia ha pecado.
Yo no puedo ser atea.

Todo esto es muy confuso.
Aunque tal vez exagero. Comprar un árbol de navidad no es tan terrible.