y por las dudas arriba le pusimos una camisa vieja. cambió de cama porque la frazada anterior estaba mugrosa. y ahora poncho está bañado. aunque no se le puede mojar la cabeza, entonces sigue teniendo olor a perro. creo que el olor a perro es inevitable.
ayer me encontré en la puerta con alicia y el ex policía, que tienen un gato y un perro. el ex policía estaba feliz: un nuevo amigo, dijo y levantó los brazos. no, no, es por una semana...
pobre alicia.
Diario de un profesor
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La pedagogía es un hecho repetido, porque se funda en la repetición. Pero
la repetición, lo sabemos por Nietzsche, lo sabemos Kierkegaard (ant...
Hace 6 horas
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