martes

reflexión luego del pan con manteca

es la hora en que mi papá merendaba una tazona de café con leche hiriviendo y media galleta de campo, dejando migas por la mesada, iban a caer adonde estaban los cubiertos, tenedores llenos de migas, y trazos de café con leche.
yo hace un rato comi un pedazo de fruta, un pan con manteca y un cacho de carne con mayonesa. dos horas antes, una chocolatada de cacao amargo especial que compré junto con cardamomo, cúrcuma, coriandro, nuez moscada, curry, canela, harina de almendras, vainilla en tubo y jengibre.
ahora, por fin no tengo más hambre. me quedo sentada pensando.
por qué creimos que la pasión era algo importante? trabajar sin grandes pasiones, vivir al arreglo de la vida normal, como los perros... no es mejor que atormentarse en busca de lograr una ambición?
es difícil tener ambiciones. pero más importante, tener ambiciones no es necesario.

se quita de ambición toda necesidad física, como hambre, reproducción.
ambición en el sentido espiritual. un interés, una curiosidad. seres humanos llenos de intereses y curiosidad producen envidia. ellos sí tienen algo de qué ocuparse. nosotros boludeamos todo el día de aquí para allá, contentos de que el tiempo pase de a diez minutos.
pensar, cuando era chica pensaba que yo nunca me aburría. el mismo pensamiento ya revela la sospecha, de que en realidad me aburría la mayor parte del tiempo. y ahora descubro que me aburro porque no sé quién soy, no tengo casi preferencias. la humildad intelectual, la pobreza... asi, sin pasiones, la vida siendo aburrimiennto, pocas cosas me quedan excepto dedicarme a la artesanía del pollo al curry y los pasteles de chocolate.