jueves

nos entendemos

me distraje un rato del trabajo, de pronto son las cinco y cuarenta y siete y en unos minutos serán las seis, ya de día, y el tiempo de distenderme terminó por completo, ya tengo que seguir sí o sí con trabajo compu...

hay varias cositas que fueron pasando
el otro día me subí al cole y había una chica con e celu escuchando un tema que sonaba como una lata, todo el mundo fastidiadio pero a mi me enganchó el tema. después en la verdulería la empleada también lo estaba escuchando. el tema dice asi pienso pienso pienso en ti, en ti... tu amor me salva de la oscuridad... y sigue asi, pienso pienso pienso en ti, en ti... tu amor me salva de la oscuridad... y cómo se llama el grupo, le pregunto, las culisueltas, ah bueno, y se lo hice escuchar a martin pero no le gustó.
pienso pienso pienso en ti, en ti... tu amor me salva de la oscuridad...
a mí me encanta.

encuentro con una bruja

en el vestuario del dojo, entré y vi una señora sentada en la silla de plástico. más o menos sesenta y cinco años, pelo corto, carré crecido, castaño claro, una vincha. primera vez en mi vida que la veía. y eso que veo un monton de señoras que hacen tipo yoga oriental a esa hora.
-hola qué tal... vos practicás acá?
-sí
-pero qué raro, cómo puede ser que nunca nos hayamso visto... yo estoy siemrpe a esta hora
-sí, no sé... yo vengo siempre... y te juro que era una bruja.
lega otra, qeu viene siempre
-me duele la cintura después de cada clase, como puede ser? voy a tener que dejar de venir
-hablá con matsuida y explicale, hacele caso lo que él te diga y se te va a pasar
-intervengo- no puede ser que te duela, tiene que hacerte todo lo contrario
-hablá con matsuida y explicale, hacele ccaso lo que él te diga, y vas a ver, siguió diciendo la bruja. yo hago con él hace 25 años -esto me lo decía a mí!-después la otra señora salió.
me cambié rápido y la bruja también se cambió, y casi me estaba yendo y vi que ella se acercaba al espejo.
espejito espejito
y dijo
-me voy a poner una vincha, y al hacerlo se arregló el flequillo... porque tampoco la pavada... y lanzó una risa de bruja. entonces yo también lancé una risa de bruja, y sentí qeu nos comunicábamos. me miré al espejo y vi que ni me había lavado la cara y mi pelo era un desastre. junto a ella, abrí la canilla y me acomodé un poco, riéndome, y me despedí de ella
-no te preocupes, entre brujas nos entendemos.

-no te preocupes


son las 5 5 5
chau