domingo

diez minutos antes de partir

ayer pasé tres horas limpiando la casa
primero me depilé y luego limpié toda la casa. pensé cosas tan filosóficas como
solo limpiar puede hacerte pensar. ves el polvo acumulado, y que nunca dejará de acumularse, y te preguntás para qué lo limpio?

vi un mueble del lavadero roto, que te gustaría cambiar por uno nuevo, y está sucio y al limpiarlo brilla un poco mas, pero sigue roto del lado de atrás, dejando una regadera de polvo de fibrofácil y te maravillás de la fuerza de este mueble, que vive a pesar de tu deseo de que desaparezca, y por sí, por su forma y material impone la limpieza.
no podemos abandonarlo asi como así. no podemos dejarlo tirado en la calle como dejamos al colchón.
es tan pequeña su incidencia en mi vida, qeu puedo dejarlo envejecer por mucho tiempo mas.
su fuerza está en la escasa funcionalidad, en el lugar suboordinado, sobrevive por lo pequeño que es.

3 comentarios:

la secretaria dijo...

inés estás poseida por clarice lispector!

Dolo dijo...

jajjaja hay querida, se ve que si, limpiar te pone folosófica. A mi me cuesta dejar las cosas al abandono tambié, intento siempre ver como las puedo re utilizar. besooo

celeste dijo...

tenés mucha razón
una vez q estaba medio descorazonada desarmé el teclado y limpié cada una de sus teclas
me hizo re bien a la mente