jueves

los vecinos de gregorio / la muestra de Mondongo

Hay personas que ven series en la tele, y su vida es como una serie también.

O cuando estás leyendo un cuento de terror, y ves escrita en un lado la palabra torta, pero no leés torta, leés tortura.


Mi psicologo es de serie también. Ayer fui al consultorio, le miré la cara y me di cuenta de que estaba feliz de verme. Y no solo porqeu es una persona muy alegre, positiva, amable, sino porque nos divertimos bastante. Gregorio es bastante distraído.

Varias veces, que me tuvo que abrir la puerta del garage para guardar la bicicleta, dejó las llaves puestas en la puerta interna, y cuando tuviimos que salir a buscar la bici, no las encontraba, y se las tuvo que pedir al portero.
Claro, yo me reía para mis adentros, porque admiraba su buen humor, pensaba si esto me pasara a mí pensarìa qué boluda queu soy, qué hice con las llaves, pero él no se sentía mal por extraviar las llaves (no una sino dos veces). Tengo que decir que mi psicólogo es rubio y de ojos celestes, y me parece que la gente rubia, por ser considerada más atractiva, tiene esta autoindulgencia que a veces la conduce a las  distracciones. Total, como son lindos, nadie se siente molesto si se equivocan.

Ayer, entramos al consultorio y su vecino estaba escuchando heavy metal a todo volumen. A los dos minutos, gregorio se levantó y dijo, perdón, vamos a decirle que baje, no? Es cierto, cómo te desconcentra el heavy metal. Y en una época había otro vecino que escuchaba, pero iba cambiando el dial de la radio, y te juro que con cada cambio de música parecía que iba cambiando el tono de lo que yo decía. De pronto era música pop, de pronto baladas o si no, cumbia, y sentía que era algo mágico.

Bueno lo escucho salir y hablar muy amablemente, va a lo del vecino y toca el timbre y dice: Pablo... y el vecino enseguida entendió todo y le dice, sí, voy a bajar. Por una hora nada más, aclaró gregorio. Qué hermosa vecindad, pensé. Cuando Gregorio entra, hace un comentario, dice que la música de los vecinos es algo que entra en nuestra casa y nos afecta, sí, la música contamina, le digo, y más el heavy metal, o mirá, si no, voy a ponreme a gritar ahora "qué música fea el heavy metal, Doctooor" y seguro el vecino me va a escuchar y no le va a gustar ...
Nos reímos,

y lo gracioso es que un rato despuès, a la salida, el ascensor viene desde arriba, se detiene y al abrirlo vemos a una vieja con un desabillé espantoso, grueso y blanco y un carro de supermercado, la vieja y su carro ocupan la mitad del ascensor y nos hicimos chiquitos pero no termina ahí: la vieja no llegó a la planta baja se fue a mitad de camino (no me importa adonde va esta vieja, quiero saber de donde viene,  pensé), y cuando se bja lo miro a gregorio y ya nos estamos riendo pero no se puede hablar porque se va a escuchar todo, cunado pasamos un piso más gregorio dice qué elegante la señora y nos reímos de la vieja...

Bueno, todo era como de una serie, y no termina ahì, que gregorio es el hermano de euge que es mi amiga y tambièn euge me recomendò hace años a nancy que limpia en mi casa y tambièn limpia en la casa de gregorio... no termina ahí...

Bueno, de seis a nueve se pasò demasiado rápido y siempre llegan las diez de una manera mágica.

Por hoy, he resuelto ocuparme solamente de lo inmediato.
Por suerte, preparar la clase de hoy se reduce a chequear dònde esta el cd de la bella y la bestia. hoy es mi ultima clase con Isabel. Detesto las despedidas!

Me despido con el video de la muestra de Mondongo que hizo Martín para El Federal.