sábado

hace calor y reina el silencio en el hemisferio izquierdo de mi cerebro. ya que no oigo del derecho pienso que la paz me llega al lado fuerte. siempre la izquierda. oigo del lado izquierdo, pero la paz me llega al lado izquierdo. es como si a través de la vida, -no escucho el ruido de las teclas pero sí el de la motoneta- se me fuera a ir muriendo el lado derecho, y quedando así. de hecho, el ojo derecho mide más que el izquierdo. allí, en la raya del pelo, el lado izquierdo queda como despejado, la fuerza del lado izquierdo libera de matas la cabeza, y todo queda en el lado derecho. asi el peso de mi cuerpo esta mal distribuido desde la raíz, el pelo cubre mi cara a veces como un flogger, el ojo derecho asi se esconde y va perdiendo su tamaño -y por ende, va sumando temperatura y comienza así un proceso de contracción, tan natural como el de la luna o el sol. a más el pie derecho es el que debe sorportar todo el peso. es como la base de un compás... por eso sufro desde qeu me asusté porque un amigo quiso abrir el corral y salieron corriendo dos cerdos gigantes una sensibilidad en el tobillo derecho, que se dosificando. a su vez la piel se va desgastando. porque los liquidos de mi cuerpo, -al estar inclinado- tienden a supurar por ese lugar. lágrimas, y todos los estcéteras h2o se van para el lado derecho desgastando la piel, arrugándola, etc. poco a poco el lado derecho va desapareciendo, sí. hay menos materia aquí.