lunes

3

piletones municipales: sierras a tu alrededor, el lago y un géiser artifiical,
a las cinco de la tarde arde..
por la reja un señor vende pochoclo y algo más. autos perdidos, más estacionados. muchachos que hacen silbato para contorlar los pelotazos.

una familia de pinta boliviana se mete al agua vestida, la mujer hace una sonrisa gigante, cuadrada, los dos borreguitos lloran a gritos, el padre, igual que mi hermana, mete las piernas y se va mojando los brazos y el lomo, pero nunca la cabeza! se cagan de risa mal. les miro la cara y veo que parecen japoneses. eso sí la cara de orto de un japonés no, una risa más grande imposible...

vamos al baño, pero hay mucha gente en la cola
salgamos, vamos al baño de afuera, dice mi hermana

1. en la puerta un grupo de cinco borregos de diferentes edades pretende salir
el muchacho de la entrada, flaco bronceado y simpático se escandaliza
-pero a dónde van, y con quien están ustedes?
-!somos hermanos!, grita uno.
la chica que parece mayor tendrá unos nueve años
-él es mi hermano y ellos son mis primos
-¿pero salen solos? ¿adónde van? está bien, da la manito, salen de la manito,
así se van sellados y de la mano, es obvio que pronto se van a soltar
el primer movimiento a soltarse lo da uno qeu se da vuelta y con los brazos en ocho porque todavía está agarrado, cabecea para el costado y le grita al muchacho
-señor, este vino de Africa!

dos chicas caminan, en el centro de ellas otro chico que no está claro si es novio de la otra. van serias.
la de la derecha
-me dice sos una negra puta. sí, le digo yo, bien puta, pero no con vos.
la de la izquierda
- ...

antes de tirarme de la plataforma, una chica de malla celeste hace una voltereta medialuna arriba del trmapolín y se lanza. otor chico salta, cae de cola en el trampolín y se deja caer. otra chica de seis años, redonda, morocha y de malla fucsia trepa hasta la plataforma. es diminuta su imagen. de pronto se escucha un grito agudo y casi ni la vemos caer...
es tan chiquita que sale de la pileta por el lado de atrás, para no tener que nadar tanto.
viene corriendo a ponerse de vuelta en la cola.
-yo me tiro, eso sí, grito, lo único...