martes

tres horas para cocinarse

ayer estuve desconcentrada en la clase de karate porque antes de ir había dejado el pollo en el horno a fuego lento hasta con la puerta entreabierta.

en el colectivo me di cuenta de que no podia ir a karate de paso del trabajo, porque me daba el tiempo para cambiarme y agarrar la bici en casa, y poder volver mas rápido, el peligro de volver a casa era que me iba a querer dormir seguro, por eso pensé, llego y meto el pollo, y salgo, y por lo menos tengo algo divertido que es que se cocine el pollo mientras estoy en karate. nunca lo habia hecho sí jugué con la idea y la alternativa de perder las llaves y que se te quede el horno prendido, o ir al super pero tardé diez minutos, ahora, de 7.40 a 9.20 hay una hora y cuarenta minutos para un pollo a fuego minimo.
en karate todo me daba risa, claro, era como que mi inteligencia o mi corazón estaban en el horno con esa palomita... el sensei para corregirnos a veces nos hace reír, si no cerras bien el puño te dice, qué, éstás mirando por el catalejo? y después te hace burla y abre su puño y te mira por el catalejo o sino una que me hace reír mucho, qué? se les quemaron las neuronas? me da mucha gracia.
a las 7 40 llamé a luchi pero como estaba en el colectivo viendo una pelicula yo le decia chau, y ella no me escuchaba y segui a hablando, chau, me tengo que ir, y ella seguia, hasta qeu dije chau tan fuerte que juli debe haber escuchado y agarró el teléfono.
a esa altura eran 7.45, entré a karate 7.55.
volví a casa 9.20, al llegar le di caña al horno, a ver si te hacés de una vez!
apagué el horno a las 10 30 aprox, o sea que estuvo treshoras en el horno el pollo.

sali{o riquísimo
sabés qué hice en diez minutos, le eché ajos chiquitos por adentro de la piel, y quedaron rostizados... el pollo se cocino tanto que la piel se pego a la carne y formaban una cosa indivisible y muy crocante -solo comi un pedacito-

el finde pre festejamos el cumple pero me parece que la torta la voy a congelar para el dia de mi cumple porque sobró un montón.