domingo

es lindo poder dejar algo

qué lástima tantos contratiempos que no me permitieron venirme a dar una vuelta por acá...
de un lado a otro, incluyendo tigre, con la computadora demasiado lejos de acá, eso ha hecho que el mundo se debiera de perder mis aventuras por cierto tiempo.
no podía dejar pasar un minuto más, y en medio de una ensalada me vine para acá...

obviamente ya me olvidé de lo que quería decir...
luego de visitar tigre, me pregunto una vez más por qué no aprendo nunca y vuelvo a tigre, si siempre me arrepiento. me habia consolado pensando está bien, voy una vez por año, o cada dos años tal vez, no es para tanto, ahora encuentro un consuelo mejor y que no será superado por ningún otro consuelo: esta es definitivamente la última vez que visito tigre. lo sé, sé que nunca volveré a tigre, pero además, por si acaso, si se me llega a presentar la oportunidad de volver, estoy decidida a rechazarla como un eje de principios. pero ni me lo debo proponer, ya que se me ocurre que es cierto que no volveré.
asi que es mejor así. cruce el rio lujan sin saber que era prófuga, pero las imágenes son fáciles de recordar. juegos de vértigo en el parque, todos muy lentos, lanchas interisleñas que vienen a toda velocidad y corriamos por los caminitos para alcanzarlas... muchachos padres y madres de familias japonesas almorzando en un recreo llamado el hornero, y el nombre de una casa: la jirafa orgullosa, o mira-mar. listo. no habrá más que eso... adiós tigre! 

hablamos  con lisa y maga de las personas que acumulan cosas, o al revés, las que no se atreven a llenar el espacio con porquerías. fue bueno dejar la ensalada por la mitad y fue bueno decir adiós, tigre, nunca más volveré!

2 comentarios:

María Mercedes Cáceres dijo...

Hummm creo que soy de las que acumulan...

inés dijo...

siempre y cuando seas ordenada...