martes

nadie lo creería

Supe que la chica era una pirata primero que nada por su aspecto general.
En segundo lugar, por su manera de hablar, acercándose al empleado del otro lado de la ventanilla y bajando la voz como si le estuviera ofreciendo una coima.
Luego, su manera de acercarse no era directa ni del todo entera sino que daba como una vuelta para luego separarsey tomar un àngulo diferente, y esto lo hacìa todo el tiempo -como un pirata en alta mar que se bambolea o gira alrededor de un desdichado condenado a caminar  por la tabla hasta desaparecer en el mar si no confiesa sus planes de traición contra la cúpula pirata.
de allí, a la posibilidad de que taparle el ojo a esa chica con un parche negro y darle un bastón pudiera ser algo muy cercano a lo posible, no había nada. y luego, qué decir de su marido? tenía que ser, necesariamente, su cómplice...

pero el hecho concreto que me convenció, porque lo anteriormente dicho puede aducirse producto de mi imaginación- fue que el marido de la pirata explicara así: que el auto que vendían tenía como dos dueños a los dos piratas. la razón: que ella cuando lo compraron, siendo novios, temió que él se lo quedara, en caso de separación. habráse visto tanta mala fe de parte de alguien? qué otra persona que no fuera de una mentalidad piratesca podría pensar algo así? y qué otra persona de los mismo atributos le confesaría semejante calidad de persona a un extraña como yo, si como mínimo no la hallara una actitud inconfesable?

así quedó planteada la situación de indudable incorrección moral de estos personajes acartonados.
ahora, mientras esperan el toyota, bien harían en dirigirse al corso sin disfraz, sin peligro de que nadie los confundan con normales ciudadanos. porque hasta en ropa interior -que no sabemos cómo es la que usan los piratas- nadie podría creerlos seres de tierra firme.

7 comentarios:

María Mercedes Cáceres dijo...

Intuición pura o mucha lectura del lenguaje corporal + mucha literatura?

inés dijo...

no! las pruebas estaban a la vista... para cualquiera que quisiera verlas!

Anónimo dijo...

Es que recordé otro post tuyo, en realidad escribí el comentario y después me di cuenta de que me recordaba a otra situación que narraste, la de la gitana o bruja, puede ser?

inés dijo...

sì, es cierto, fue una situación muy parecida! era una bruja... de hecho luego desapareciò de mi vida, lo cual demuestra que era una persona muy volatil. -lo digo por la escoba-

Anónimo dijo...

hola, soy la bruja, nunca desaparece una bruja.

Anónimo dijo...

hola, soy la bruja, nunca desaparece una bruja.

inés dijo...

:)