domingo

refrendo

refrendo

que escribo para dejar pasar el tiempo, o sea, en este caso, descansar entre una tarea y otra, me llevò tres horas limpiar la biblioteca ìntegra, por un lado el cuerpo y por otro los estantes, con jabón blanco, como me recomendó eve.

y en el medio de la limpieza no solo escribí
-hablé por tel con mi hermana
-tomé la merienda
-rompí la mesa del living al sentarme arriba -esto fue al comienzo, y volqué la pava con el mate y bueno, todo empezó accidentado.

la casa, entre que espera a los pintores para terminar y la mesa está rota, parece un vendaval que hubiera dado vuelta los cuadros y arrancado las cortinas...

la otra cagada es que le di a mis alumnas una fotocopia de mi cuento favorito, una rosa para emily, de faulkner, el tema es que me comí una parte y les quedó incompleto... qué frustración...

bueno, refrendo que me gusta mucho el lío, y la verdad, la mesa rota partida al medio, le da un aire tremendo al living...
tendrìa que moverla o taparla, al llegar martín se va a asustar si ve eso... pero ya no da seguir arraastrando muebles. ya con el acarreo de los últimos días tuve suficiente...

un consejo para aquellos a quienes les interese el estado de sus paredes: el uso de espiral -o fumar tabaco- para espantar mosquitos puede hacer que las paredes se vuelvan amarillas casi irremediablemente, pues al pintarlas de nuevo algo amarillo insisti en resurgir de la pared.

para mañana debo el rezo de santa rita para que aparezcan los ahorros perdidos
sí están dentro de un libro, pero no sabemos cuál. o quién sabe dónde... lo seguro es que en algún lado están. no me siento desesperada para nada. sé que si el pomberito se apiada de nosotros, o santa rita hace su acción, aparecerán.