lunes

todo es vitamina

el pan salió un engendro, la pasta frola, con pinta casera, quiere decir que la rejilla no es perfecta, que la masa era bastante mantecosa y al hornearla se derritió dándole esa forma irregular, lunar, a la masa, que no encontré el pincel y la pinté con el dedo y por eso es irregular, a mí me gusta mucho que se note eso, la perfección es humana y el error es divino se podría decir. no sé qué me lleva a pensar que la irregularidad le da un mejor sabor a las cosas, que una textura imperfecta trae aparejado un gusto nuevo a la boca, o por lo menos un descubrimiento excitante al masticarla (de pronto la masa se hunde o se quiebra, de pronto surge un pozo de la nada y la lengua se queda sin saber qué hacer). con la perfección ocurre algo muy diferente. nos quedamos ante la obra sin querer comerla, admirandola. da lástima comerla. y al cortarla es como una gran cossa, destruir esa perfección tan grande en pos de alimentarnos... es también un gesto divino. como comerse una obra de arte. el momento de cortar, aunque el corte de esa torta también forma parte del plan ya que la porción misma debe ser perfecta también, pero es algo salvaje en sí. la obra de arte tiene sus días contados, nace para morir en la boca.
mi madre decía que mi abuela decía para comerlo, hay que romperlo, un poco como pity, para morir hay qeu nacer, para dejar hay que beber... pero ella lo decia porque la tortilla le había salido irregular, rota, en fin. o sea, para comerlo, hay qie romperlo, qu´eimporta que esté roto?
y cuando un chico comía tierra, o algo se caía al piso y no estaba sucio mi mamá lo limpiaba y decía "todo es vitamina".