miércoles

ya son las siete,

el otro día tuve una charla con los alumnos de vermont, eran muy atentos y curiosos, pero me parece que ninguno tenía blog o había tenido blog de escritura. fuimos viend fragmentos del blog e ibamos analizando como grandes pedazos que no eran nada, que eran solamente tanteos, y sacábamos partes enteras para poder encontrar fragmentos que eran algo en sí. no quiero decir que esto sea chatarra, no lo es. pero es cierto que para llegar al corazón del alcaucil hay que masticar bastantes hojitas.

miércoles! me quedé esperando algo, pero no sé qué era, y ya son las siete, bye!