viernes

viernes nueve de la noche

me olvidé el boucher de un kilo de helado en freddo y tuve que venir y volver a salir a buscar el helado... todo bien... ya sin la mochila pesada, disfrutando el aire fresco, cagándome un poco de frío, me quejo pero se ve que me gusta sufrir porque no tengo nada de ropa de abrigo tan sólo una camperita miserable de color verde militar. es mi única camperita
la ropa me pica casi siempre, hasta lo que es algodón me pica y debe ser porque nada es de algodón totalmente...
ordené un poco el caos monumental que hay, comí salame queso, y un poco de ensalada de atún para calmar el tigre, después me asomo y veo la luna toda brillante exactamente por la mitad pero inclinada, ayer como estaba un poco neblinoso, nos internamos cerca de los bosques de palermo y se viene toda una neblina que es de ese barrio y me dice m mirá la luna, sí, ya la había visto la luna era un pan de pancho.
la luna es un pbt

ya el caos que hago cuando estoy sola no tiene nombre, empezando por encontrar hoy una ropa interior "deportiva" en la mesa de la cocina y digo deportiva porque desafortunadamente no es tan deportiva como parece pero bueno la verdad es que la uso para hacer deporte
todo consta en agarrar una cosa llevarla a un lugar y dejarla por ahi y caso de que esa cosa tenga funda, dejar la funda en un lado y la cosa en otro, así potencialmente el orden se multiplica a pasos agigantados, tanto en cantidad como en espacio porque lo que tendría que estar en la cocina está en mi cuarto -mantel, delantal- y lo que debería estar en mi cuarto, en el living ya que la segunda característica es llegar a casa y dejar todo en la mesa amontonado así que la mesa del living es una colección de cargas: ropa sucia, traje de karate y delantales, carteras...