jueves


Cuanto más me enojo, más me quieren mis alumnos. En tres días, me han llegado a tener afecto, y yo la suficiente confianza y conocimiento de sus manías como para enojarme con ellos. Nunca me había enojado con mis alumnos con la intensidad con la que me enojé con los chicos, y todo era actuado, por supuesto. Les hablaba con enojo.
Chicos, escuchen: tienen todo el día para hablar en chino. Sì o no? Me miraban sin entender muy bien, hasta que una de las chicas les tradujo y todos respondieron al unìsono: sì!
También Chicos, si usan el celular y no prestan atención en la clase perdemos tiempo. Su actitud es muy negativa. Y dijeron que sí con la cabeza y sonreían.

Bueno, estaban felices que yo estuviera enojada. A diferencia de nosotros, ellos respetan la autoridad, no piensan ni sospechan que el profesor, como está por arriba de ellos y tiene poder "es malo" y "abusa de su autoridad". Una de ellas contó que en la escuela primaria la maestra les pegaba. Pero no le pegaba a uno que se portaba mal. Los ponía en fila y les pegaba a todos con un libro.

Ayer les dije "leamos juntos". Creo que eran los números. Empezamos a leer juntos 1, 2, 3, pero ellos no leían, gritaban, y muy rápido y todos al mismo tiempo. Fue como una ola expansiva que me dejó sin palabras, y yo apenas escuchaba mi propia vos. Pensé que alguien nos iba a venir a ver por si nos pasaba algo.

Ellos mejoran mucho cada día. Ayer les conté un chiste y lo entendieron. Y el chiste era que la tarea era escrbir cómo eras cuando eras chico, y tenía que escribir diez frases por separado (siempre los hago repetir las mismas estructuras para que se familiaricen con el orden de las palabras) y Juan en la frase número cinco escribió "cuando era chino" en lugar de cuando era chico. y cuando se los expliqué y le pregunté a juan si ahora era argentino seis de los ocho se empezaron a reír y lo señalaron y le dijeron qué vos sos japonés?, ja ja se reían en su cara porque aparentemente ser japonés debe ser lo peor.