quién sabe qué fuerzas, luz, sonido, presencias humanas, alejan nuestro espíritu del mundo y lo hacen derivar en fantasías que no conducen a nada
pero las fantasías, precisamente por ser inconducentes son una necesidad vital que es la de perder el tiempo haciéndolo improductivo, no material ni sensible en el sentido de estar comunicando algo al mundo... a veces necesitamos mantenernos en ese estado vegetativo, sentados tomando mate mirando la nada... mirando un agujero, fantaseando... a veces decimos bueno me voy a la cama, me echo y me quedo mirando el techo un ratito hasta que el sueño venga
sin hacer nada...
hoy no me gustó colgar la ropa.
Diario de un profesor
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La pedagogía es un hecho repetido, porque se funda en la repetición. Pero
la repetición, lo sabemos por Nietzsche, lo sabemos Kierkegaard (ant...
Hace 6 horas
1 comentario:
un post hermoso
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