martes

la primera nube

cuando llego a casa me olvido de todo. de lo que pensé en el viaje y de lo que tenía que hacer. el viaje siempre es exhalación, calor. ahora entiendo por qué nuestras remeras se arruinan tan rápido. transpiramos tanto!
después viene lo obvio: sentarme a la compu a buscar algo que nunca encuentro. abro el facebook, el blog, y me quedo ahí, esperando algo. las noticias: miro la temperatura. el mail: abro y leo pero no tengo nada que responder, entonces marco como unread, y así hasta que es obvio que nunca contestaré. son cuadros de diálogo que prefiero dejar abiertos, como si eso me dajara más futuro por delante. más libertad de acción.
al rato me empiezo a enfriar.
cada día, le corto las mangas a una remera que parece que ya no aguanta el olor mezclado a chivo y desodorante. así son ya cuatro musuclosas impresentables que no sé cómo arreglar.
y me voy quedando sin remeras, y se me van aumnetando las musculosas impresentables.
después los lunes o martes, un gran esfuerzo de juntar la ropa de karate o del trabajo y de ponerla en la mochila.
el pañuelo de todos los días, mi pañuelo favorito casi se vuela hoy.

hoy vi la luna divina. tan grande. y en un momento aparece en medio de la calle. y mientras voy bajando ella va girando y baja hasta desaparecer.
y ayer vi una linea de nubes y sobre ella lapuesta de sol escondida en el borde de la nube, y por abajo la tormenta y arriba de la masa de nubes negras una nubecita lejana, hacia arriba fosforescente, chiquita, flotando, ella sobre la tormenta, pero más cerca del sol, era la primera nube que escapaba de la tormenta.

me acuerdo de una manta llena de nubes, por qué le bordé nubes a la manta, y no le bordé el sol?
las nubes azules son para que duerma bien de noche, las nubes naranjas para que duerma bien de día...

el sol siempre está callado, pero las nubes hablan.