sábado

el obelisco

dicen que hoy será el día más frío del año... puede ser... no tuve tanto frío anoche. lo que sí sé es que ayer y quizás un par de días atrás, estuve de mal humor, producto seguramente, de algún sufrimiento físico... un intenso dolor de ... pero no puedo sentirlo ni aceptar que algo me duela. no me gusta el dolor, y no lo siento. cuando me quemo o me corto, casi no me duele. sí me molestan mucho las etiquetas de la ropa, que rozan y pinchan la piel. de todas las partes del cuerpo, diría que, hoy poy hoy, la que más se manifiesta es el pelo. el pelo, que es justamente la parte muerta de nuestro cuerpo, más o menos como un diente, que crece pero no está vivo...
ayer y hoy, mi pelo está alerta, como el de un gato enojado. mi aspecto es temible, y nada puedo hacer para remediarlo -sépanlo, fabricantes de shampoo- ni siquiera mojarlo.
por qué será que mojado queda tan sexy? nunca viste en una bailanta un cartel que dice no mojarse el pelo, poruqe las chicas se mojan el pelo a morir, pa que quede lacio supongo, y se debe armar una especie de laguna en el baño...
además, el pelo es la huella que dejamos por ahí, por la vida. tiene un largo, textura y color característicos.
el pelo se cae, pero ES NORMAL. no por eso deberíamos usar un shampoo especial. pasa que al tener pelo largo, parece qeu fuera más, cuando lo juntamos luego de la ducha, pero no pasa nada...
el pelo es un marco



alguna vez dije que amo el obelisco?
bueno, después de pensarlo mucho, muchísimo, y de verlo y verlo, llegué a la conclusión de que no lo amo en sí, sino porque cada vez, gracias a su forma simple y minmimalista, muestra un fondo diferente, de la ciudad, pero especialmente del cielo.
las nubes y el cielo son como el pelo del obelisco. el obelisco es una cara, gruñona, feliz, pensativa, pero cambia de color y aspecto gracias a la luz del sol, y al fondo de nubes y color del cielo.
las nubes son como el pelo del día. sinceramente creo que no apreciamos el valor de una nube. hay paises que son tan nubosos que no tienen nubes. solo una capa de nubes densa que no deja ver el sol, y parece estar a dos centímetros de la cabeza.