sábado

salgo de karate un viernes a las nueve de la noche, en minifalda, maquillada, dispuesta a divertirme, en bicicleta, la ciudad me recibe con toda clase de olor a comida, y decido para en angelín a comer una porción antes de llegar al bar de palermo. todo parece preparado para que mi estómago disfrute el momento incluso los comensalesd e angelin se muestran amables conmigo, y qué recibo? una fugazeta que parece un sandwich de miga recalentado con pedazos de cebolla.

4 comentarios:

Nurit dijo...

¿Viste que la pizza de Angelin ya no es lo que era?
El mièrcoles antes de ir al teatro también pasé por ahí a comer una porción de fugazzeta y dejaba mucho que desear.....

Ahora más que nunca quiero probar tus muffins...

inés dijo...

cual es la relacion entre la fugazeta y el muffin, deus!!!!!

Nurit dijo...

jaja...y ese comentario viene de una chica cuyos posts tienen una secuencia hiper lógica....

La comida siempre tiene relación. Pensé en que no hay nada peor que comer algo feo, y por eso uno quiere comer algo rico, y por eso pensé en tus muffins. Cambiá la perspectiva y pensá mi frase en realidad como un acto de fe, (dado que aún no los probé) y como optimista. Siempre pienso en lo rico por venir....

inés dijo...

ok!